Responde al concepto de necesidades educativas básicas como expresión de una educación para la vida.
Es obligatoria, gratuita y constituye el cimiento para un aprendizaje permanente y para el desarrollo humano.
Busca responder a las necesidades básicas de aprendizaje, tanto generales (universales) como particulares ( de los individuos en su contexto socioeconómico y cultural); ambas orientadas al mejoramiento de la calidad de vida de la persona y su comunidad.
Enfatiza en el desarrollo de las estructuras y habilidades intelectuales que permiten el aprendizaje continuo, más que en la adquisición de informaciones. Promueve el desarrollo de la personalidad y de los valores básicos para la realización e identidad personal y social.
De manera particular:
• El educando es el centro y protagonista del currículo.
• El docente es orientador y facilitador de los procesos de aprendizaje protagonizados por sus alumnos, contribuye a la formación de valores y enseña a aprender.
• La comunidad es agente esencial del desarrollo curricular y apoya con todo su potencial en la búsqueda de respuestas educativas a las necesidades e intereses colectivos.
• El diseño curricular considera los cambios importantes fisiológicos y psicológicos que experimenta el educando para planificar experiencias de aprendizaje activos y significativos que promuevan el desarrollo de su personalidad.
La escuela se concibe como un sistema abierto y flexible donde se conjugan los objetivos de la educación nacional con las demandas sociales de la comunidad.
Las estrategias administrativas buscan adecuar el currículo a las necesidades locales.
- Promover el desarrollo integral del educando por medio del aprovechamiento de todas las situaciones de aprendizaje que se desprenden de los espacios de convivencia escolar, familiar y social.
- Propiciar una formación básica en las ciencias, la tecnología y las artes.
- Propender a la formación en valores a nivel personal y social.
- Favorece la percepción integral del medio natural, social y cultural.
- Fomentar una actitud reflexiva, crítica y propositiva que oriente la acción de los alumnos y alumnas al mejoramiento de sus condiciones de vida.
- Promover la formación de hábitos de estudio y trabajo.
- Desarrollar habilidades para comunicarse por medio de distintas formas de expresión.
Integralidad.
Tiende a dar un tratamiento equilibrado al desarrollo biopsicomotor, cognitivo y socioafectivo de niños y niñas.
Promueve en el proceso, la consolidación de la identidad personal, comunitaria y nacional e incluye estrategias para favorecer el desarrollo biopsicosocial del educando.
Protagonismo.
Otorgar a niños y niñas el rol de actores de su aprendizaje. Asume al aprendizaje como un proceso personal íntimamente relacionado con la experiencia socio-cultural específica de cada actor. Potencia sistemáticamente sus capacidades naturales para saber pensar, saber sentir y saber hacer.
Experiencia, actividad, trabajo.
El trabajo estructurado y organizado se constituye en eje de la planificación microcurricular y las unidades didácticas.
Comprende y armoniza las actividades creativas, productivas y recreativas en todas las áreas. Funde la actividad y la motivación para favorecer la disposición de niños y niñas al aprendizaje y a la interiorización de valores positivos.
Considera la experiencia previa como fuente de conocimiento, para el logro de aprendizajes significativos.
Promueve la formación científico-tecnológica expresada en un acercamiento objetivo y sistemático al entorno y en la capacidad para resolver problemas de complejidad creciente.
Flexibilidad, relevancia y pertinencia.
Respeta el grado de madurez de los niños y niñas en cada ciclo, sus necesidades socio-culturales y las condiciones particulares de la localidad donde se cumple el proceso educativo.
Integra los componentes curriculares en función de las necesidades, intereses y potencialidades de los educandos, sus familias, comunidad y localidad, sistematizándolos para planificar proyectos educativos institucionales.
Interdisciplinaridad.
A través de la articulación de las áreas, la planificación de Unidades Integradas de Aprendizaje y el tratamiento de ejes temáticos transversales.
Integración y participación.
Promueve la comunidad educativa y la participación comunitaria en la definición de los lineamientos microcurriculares y los proyectos educativos institucionales.
Favorece el trabajo programado de padres, madres y miembros de la comunidad a través de diversas actividades dentro y fuera de las aulas escolares, promoviendo la integración de las experiencias educativas que se desarrollan en la escuela, la familia y la comunidad. Desarrolla tecnologías apropiadas valorando y recuperando el saber popular, las tecnologías tradicionales y los variados recursos del medio.
Compromiso social.
Incorpora a los contenidos, la historia y tradición de la comunidad, la región y el país.
Habilita de manera concreta a los niños y niñas para desenvolverse en la vida, mediante una educación útil. Promueve la interiorización de valores tales como: igualdad, justicia, libertad, cooperación, solidaridad, respeto, autonomía y responsabilidad.
Gradualidad, continuidad y articulación.
Orienta los procesos pedagógicos al logro de los aprendizajes propios de la etapa evolutiva, en forma gradual y sistemática, enfatizando en la potencialidad de los educandos y considerando las diferencias individuales.
Sienta las bases y habilita a los alumnos y alumnas para ingresar al nivel de Educación Media.




































